Tras la impresionante visita de Su Santidad al Reino Unido, donde se ha pasado de la polémica previa al viaje al éxito durante y después del mismo, es sin duda un signo de la gran capacidad que tiene el Santo Padre no sólo de “mover gente” sino de atraer a las mismas con sus sencillas y elocuentes palabras pero a la vez llenas de contenido y de gran importancia para la Iglesia, en especial la del Reino Unido, como es el caso.
España, tierra de María, se prepara para recibir a Benedicto XVI en un breve viaje pero en el que sin duda la Iglesia española espera no salir defraudada y que el Sumo pontífice consiga reavivar la fe de la iglesia en la Península. Los motores ya están en marcha, ultimando detalles, preparando con gran alegría lo que promete ser, sin duda, “un nuevo soplo de viento para que la barca de la Iglesia continúe navegando hacia la santidad”.
Necesario es el viaje, necesarias son las palabras del Santo Padre, necesario el testimonio de una Iglesia que está viva y que necesita “salir de las sacristías” tal y como se han referido en varias ocasiones diversos cardenales en referencia a la situación actual de la Iglesia universal.
Será una visita, con motivos bien precisos, a dos Iglesias diocesanas, cuyos obispos ya se han dirigido a sus fieles explicándoles la importancia de este acontecimiento providencial y exhortándolos a acoger al Sucesor de Pedro, de modo que su presencia y su palabra puedan dar frutos abundantes de vida cristiana. (Exhortación Pastoral de la Conferencia Episcopal Española con motivo de la visita del Santo Padre)
Más info: http://www.visitadelpapa2010.es/